Bodegas 40 grados norte elabora sus vinos en La Font de la Figuera.

En bodegas 40 grados norte tenemos como objetivo producir vinos EXCELENTES, mediante una elaboración artesanal, cuidando al máximo todas y cada una de las etapas de la vinificación. Para ello contamos con una bodega preparada con depósitos pequeños para micro vinificaciones, entre 3000 y 5000 litros por depósito.

Esto nos ayuda a controlar al máximo todas las variables que afectan a la vinificación obteniendo así vinos de intensos aromas y gran personalidad.





1 - VIÑEDO

El clima mediterráneo es idóneo para el cultivo de la vid, si bien la temperatura durante la maduración de la uva tiende a aumentar, originando vinos de elevada graduación. Esto es típico del Mediterráneo meridional. Nosotros compensamos esto trabajando con viñedos situados en cotas elevadas (830 metros sobre el nivel del mar) reduciendo de esta forma el grado alcohólico sin afectar a la maduración del hollejo (pieles) y pepitas. Se trata de viñedos situados en parajes naturales de alto valor medioambiental. En la zona de La Vallesa (subzona Valentino) se dispone de viña vieja en secano de bajo rendimiento sobre suelo arcilloso-pedregoso de bajo contenido en materia orgánica. Las condiciones de disponibilidad de agua (con afloramientos de manantiales) y los vientos frescos de tramontana otorgan unas condiciones óptimas para la obtención de la mejor Bobal y Tempranillo de la región.

La subzona Clariano y más concretamente, el valle dels Aforins reúne las condiciones más adecuadas para el cultivo de la viña. La tradición que ostenta en cultura vitivinícola hacen de este paraje un punto neurálgico donde se puede encontrar la mayor concentración de viveristas de la península. El cultivo de la viña ha sabido modernizarse y se ha obtenido la máxima expresión de variedades foráneas adaptadas al terruño mediterráneo: como es el caso de la syrah o la cabernet sauvignon. Bajo un terreno franco-arcilloso y unos veranos secos y calurosos se obtiene la mejor calidad de estas variedades cultivadas en espaldera bajo un control estricto del regadío y unas prácticas de cultivo sostenible con el medioambiente.





2 - VENDIMIA

En nuestra bodega vendimiamos manualmente nuestros campos con los primeros rayos de luz. Se utilizan cajas de 16 a 20 kilogramos para evitar que el grano rompa antes de entrar en bodega. De esta forma evitamos oxidaciones y fermentaciones no controladas que pueden afectar en gran medida a la calidad de los vinos.





3 - FERMENTACIÓN Y PRENSADO

Entramos la uva en bodega todavía en las cajas de vendimia, para proceder al estrujado, despalillado y encubado de la misma. En bodega contamos con depósitos de microvinificación de entre 2000 y 5000 litros cada uno. Esto nos permite controlar perfectamente la fermentación de nuestros vinos.

Conforme encubamos la uva, aplicamos frío al depósito, dejándolo a unos 4 grados, para evitar que arranque la fermentación y lo dejamos macerando durante 3-4 días, con remontados o bazuqueos frecuentes para favorecer la extracción tanto de color como de aromas.

A partir de aquí arrancamos con una pausada fermentación a baja temperatura (23-27ºC y 17ºC en blancos). Se prolongará la maceración de los orujos hasta que la cata y las analíticas sean óptimas pudiendo variar entre 15 y 30 días según variedades. El prensado se realiza en prensa vertical manual. Se trata de un prensado suave para beneficiarse de los aromas y la flora de los orujos.En las variedades blancas realizaremos el prensado antes de comenzar la fermentación.





4 - CRIANZA

Tras hacer un desfangado pasamos el vino a barricas nuevas de roble francés, húngaro y americano de las mejores tonelerías tanto francesas como españolas. Aquí trabajamos el batonnage de las barricas propiciando la resuspensión de las lías finas (levaduras) que van quedando sedimentadas en el fondo de la barrica con el objetivo de conferir untuosidad y cuerpo a nuestros vinos. La crianza se prolongará entre 6 y 20 meses según variedades y destino final. Se realiza en una bodega enterrada con las mejores condiciones de temperatura y humedad. Se lleva un riguroso control analítico del total del parque, realizándose los trasiegos a voluntad del enólogo tras las decisiones del comité de cata.

El vino completará la crianza en botella con un mínimo de seis meses de guarda en las condiciones óptimas de conservación antes de servirse al mercado.

Se embotella con el mejor corcho proveniente de la Sierra de Espadán, cuyos alcornocales son gestionados de forma sostenible y respetuosa con el medioambiente.





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